“El ‘público general’ es la mayor cosificación y la menos útil entre todas las posibles, simplemente porque el concepto de público general no existe” (Cutlip, Center y Broom).
El concepto de “público” viene evolucionando desde los años 20 sin que exista aún un consenso claro sobre su definición, aunque se plantean algunos lugares comunes.
Se entiende por público un colectivo concreto, un grupo limitado y con unas características establecidas, ya sean determinadas por quien lo define, por el asunto o interés común que motiva su formación o derivadas de su relación con la entidad.
Entre las distintas definiciones realizadas hasta la fecha se pueden extraer unas características básicas de los públicos. Estas serían:
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1. Diversidad. No existe un único público, sino diversos públicos determinados por criterios distintos. Cada organización cuenta con sus propios públicos, definidos por diferentes asuntos de interés.
2. Heterogeneidad. Que los miembros de un público tengan elementos en común no resta para que sean necesariamente homogéneos en los restantes aspectos.
3. Solapamiento e interconexión. Si una persona puede verse afectada por las actividades de distintas organizaciones, influir en varias de ellas o presentar varios temas de atención, puede pertenecer a varios públicos al mismo tiempo.
4. Dinamismo. Los públicos experimentan cambios, lo que puede ocasionar que varíe su posición con respecto a la empresa.
La posición de las empresas como responsables de delimitar a sus públicos en función de sus criterios de interés hace, pues, difícil establecer un criterio homogéneo válido para todo tipo de organizaciones.
Se pueden observar tres categorías básicas de públicos según a su posición con respecto a la empresa: internos, externos e intermedios. Se trata de la teoría más extendida. Sin embargo, como ocurre con la propia definición de “público”, no existe un consenso claro en el momento de definir los grupos que forman parte de cada categoría.
Diferentes grupos con distintos intereses crean distintas dimensiones interrelacionadas entre sí a través de la comunicación.
Esta falta de consenso sobre la delimitación de los públicos internos tiene su reflejo en el sector de las empresas y de las instituciones, ya que diversos estudias revelan que al preguntar en distintas organizaciones a quienes consideran públicos la mayoría tiene dificultades en responder.
Y tu, ¿tienes claro quién es el público de tu empresa? ¿Siempre ha sido el mismo o ha ido evolucionando con el tiempo?



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